y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré.
¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.
Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.
Luis Cernuda.
"Me dedicaste esa sonrisa
y yo, poeta y falso pero esperanzador vidente,
vi una nueva, bella e inexistente memoria."
A.
Espera. Un segundo. Dos. Tres. Ya puedes comenzar con tus palabras pálidas y tus escapadas por lo nostálgico. Ya puedes comenzar a contaminar las nubes y el cielo con veneno de alquitrán. Espera. Un segundo. Catorce casualidades. ¿Comprendes?. Aquellos versos que rodaban por tus sábanas bañados en desnudez. Aquellos amaneceres sobre los jardines soñados. En el epicentro de este humo no se esconden aditivos ni factor contaminante mayor que el ya pronunciado e irremediable factor soledad. El factor frío viene dado con este invierno. Es in-e-vitable. ¿Entiendes?. Dudo que entiendas. Sus rápidos placeres son reprochables. ¿El sinónimo de amor?
Kid Chocolate.